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viernes, 24 de julio de 2015

Challengers, Capítulo 2 -Prueba de evaluación-

La sala de examen era amplia, aunque tanto Aki como Zhoenix se la esperaban más grande. Pero había algo en lo que Lorioth tenía razón: nada más entrar, los nervios les atacaron. Era una especie de habitación con el suelo cubierto por completo de materiales blandos, posiblemente para evitar daños. Un dato del que Aki se dio cuenta, y que aumentó aún más sus ganas de marcharse como si nada hubiese pasado. Pero no podía. Ella tenía que estar en esa academia. Tenía que resguardarse ahí y desarrollar su magia de la mejor manera posible. Al fin y al cabo, ella ya no tenía a donde ir.

·         ¡Wow, Aki! ¿Has visto el suelo? ¡Fíjate! Está blandito
·         S-sí, ya veo.


Zhoenix notó su nerviosismo y decidió preguntarle:

·         ¿Estás bien?
·         Oh, claro, no te preocupes – respondió – es solo que... No sé. Espero dar la talla, eso es todo.
·         ¡Ja! Pues claro que la darás - sonrió Zhoenix – no habrá problema. Seguro que la que nos evalúa es otra como el de antes, mucha palabrería y pocas acciones
·         ¿Estás seguro? - de repente, una voz potente resonó con fuerza en la sala, hasta el punto de hacer eco.

Cuando los dos chicos se giraron, comprobaron la alta figura que atravesaba la puerta. Una mujer relativamente joven de cabello violeta, de mirada decidida y de considerable altura, más o menos como Lorioth. Llevaba un vestido inusual, de los que se ponen las reinas en una gala o en un acto público. Caminaba de frente, sin desviar los ojos de su objetivo: Aki y Zhoenix. La verdad es que daba hasta un poco de miedo. Pero una vez llegó ante ellos, se detuvo.

·         Bienvenidos a la prueba de nivel – articuló recalcando cada palabra con su potente voz -
·         ¿Y tú quién eres? - la interrogó Zhoenix
·         Deberías preguntar las cosas más adecuadamente – le indicó la mujer – mi nombre es Patria. ¿No os han dicho que era mi labor evaluaros?
·         Ah, cierto. Encantado, soy Zhoenix. Y esta es Aki – se presentaron, siendo inspeccionados de arriba a abajo por la mirada de Patria.
·         Bien, es la hora. ¿Quién comienza?
Zhoenix no lo dudó. Había llegado el momento; ahora la habilidad entraba en juego. Aki simplemente se sentó en una butaca que había en una esquina de la sala, mientras los otros dos se colocaron en el centro de la misma, separados por una corta distancia. Y tras unos segundos de silencio, Patria habló:

·         Bien, chico. No te cortes. Es el momento de demostrar lo que sabes hacer.
·         ¡Por supuesto! ¡Soy Zhoenix, el mago del rayo! ¡Te voy a electrocutar! - y tan decidido, nuestro personaje corrió velozmente hacia su rival, mientras elevaba una mano con intención de hacer algo -

En la mano del muchacho se podía distinguir como iban apareciendo chispas, más y más chispas por cada vez que daba un paso. Patria ni siquiera parecía inmutarse, cuando él estaba a punto de arremeter contra ella.

·         ¡Compruébalo! ¡¡Lightning Punch!! - gritó Zhoenix a la par que saltaba cerrando su mano cargada de electricidad
·         ¿Es todo lo que sabes hacer? - entró por fin Patria, y mientras alzaba también la mano, frunció el ceño y desplegó una barrera contra la que Zhoenix rebotó -

Con su voltereta hacia atrás consiguió recuperar el equilibrio. Aki estaba alucinada, nunca había contemplado un choque de magias así, ni siquiera había visto batalla alguna. Pero él no parecía dispuesto a rendirse.

·         Lo intentaré otra vez, esta vez recibirás mi golpe sin poder hacer nada
·         Eso está por ver – contestó Patria - ¡adelante!

Y Zhoenix comenzó de nuevo su carrera, esta vez mucho más rápida. Patria se puso en guardia. El chico corría de un lado a otro de la sala, intentando despistarla, pero ella parecía tenerlo bajo control. No obstante, todo cambió cuando recibió un golpe en la parte inferior de la cara, totalmente inesperado.

·         ¡Toma! ¡Lightning Punch! - exclamó Zhoenix -
·         ¡Argh! - Patria apenas se movió, pero el puñetazo fue contundente. Aún así recuperó el movimiento pronto – está bien... ¡Trata de esquivar esto! ¡Edges Rain!

La actitud pasiva de Patria cambió, su mirada se volvió desafiante y se decidió por atacar. De la nada, varias armas aparecieron, desprendiendo un cegador brillo y dirigiéndose solas hacia Zhoenix.

·         ¡Cuidado, Zhoenix! - el grito de Aki fue desgarrador cuando vio que su compañero no podía moverse y aquellas hachas, espadas y lanzas iban rápidamente hacia él - ¡Muévete!
·         ¿Qué te pasa? ¡Evítalas, vamos!

La cara de Zhoenix era inexpresiva. Las armas estaban a punto de alcanzarle, hasta la propia maestra intentaba comprenderlo. Al fin y al cabo, ella no podía detener su arremetida tan fácilmente.

·         ¡ZHOENIX! - y justo antes de que fuera atravesado por aquellos filos, se elevó en el aire. ¿Estaba levitando?
·         ¿Huh? - Patria no daba crédito -

Entonces reparó en Aki. Sus ojos tenían una tonalidad azul pálida, pero brillaban. No se distinguían más que su pupilas teñidas de ese color que desprendían aquella extraña luz. Y de repente, Aki se desmayó. Al tiempo, Zhoenix cayó al suelo, inconsciente.

·         Joder, menuda faena... Y es sólo su iniciación – dijo Patria para sí – en fin, buscaré a Natsumy.


Y tras estas palabras, la mujer abandonó la estancia cargando con los dos magos a sus hombros. Fuerza no le faltaba, y determinación tampoco.

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